Gilda (y sus mejillones)

Suena la alarma, trato de seguir durmiendo un poco, un peso se remueve encima de mí, de pronto siento un cosquilleo a un lado de mi cabeza, algo se mueve alrededor de mí, abro los ojos y me encuentro dos ojos grandes y brillantes mirándome fijamente, con orejas puntiagudas, con bigotes blancos, los cuales se acercan y me cosquillean olfateándome, es Gilda, mi gatita.

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