Como si fuera otoño

Las palabras tardan en salir, pero al final afloran solas, es como tirar del hilo del ovillo. Estoy rodeada de hojas a pesar de que es agosto, las hojas han comenzado a caer, no había reparado en que aún es pronto, siempre es pronto o tarde para algo, el eterno dilema de la vida, todo debe ser de otra manera pero en realidad no lo es, es «como tiene que ser».

Nos han acostumbrado a la rigidez del «como tiene que ser» y nos cuesta entender el «es a pesar de». Me gustaría poder borrar ese planteamiento erróneo de mi mente, la rigidez nos hace sentir frustración, son expectativas que no llevan a nada, a pesar de que las cosas sean siempre de otra manera y la vida fluye y «se abre camino», por eso, a pesar de que suele haber gente que por inercia tiene el «pero» y el «no» por primera respuesta (a veces yo también), siempre existe la posibilidad de que el acontecimiento sea «favorable» al deseo que se tiene, si no, sencillamente tendríamos que adaptarnos a la situación y aceptar el nuevo rumbo de los acontecimientos como parte del fluir de la vida.

Estamos en pleno verano, es agosto y aunque el sol brilla, las hojas han caído como si fuera otoño.

@chispainquieta