De fábrica

Se supone que nadie nace sabiendo (las suposiciones igual que las comparaciones son poco recomendables),  desde bien jóvenes nos dedicamos a aprender lo que los adultos nos enseñan (algo también aprenden con nosotros) así como de las experiencias vividas, y luego somos nosotros los que enseñamos a la generación que damos la vida (y nos enseñan), repitiéndose esto en cada ciclo y en la naturaleza pasa igual, una eterna simbiosis. Sin embargo, como decía, no es así del todo, aquello que viene con nosotros «de fábrica», eso que sabemos de manera espontánea, sin saber cómo ni cuando lo adquirimos, nuestros rasgos de carácter, nuestros dones y talentos, lo que nos distingue del resto, es aún un misterio y una maravilla. Sigue leyendo

Reciclaje

Cuando era pequeña y estaba en el colegio o en cualquier evento y alguien pedía un voluntario/a  para una demostración e incluso algo que no se sabía qué iba ser, yo siempre levantaba la mano. Con 2-3 años mis padres me llevaron al circo, y pidieron niños para subir al escenario a bailar con el grupo que iba a actuar, no eran cualquiera, era la actuación de ¡»Monano y su banda»! 11480298(quizás alguno/a de mi quinta o algo más mayor se acuerde de ellos, mi padre me compraba sus discos) pues rauda, veloz y emocionada me levanté y me escapé, ¿qué quiero decir con esto? A parte de que bien pequeña tenía mucho peligro, en el buen sentido de la palabra, nunca he sido una persona con «miedo a lo desconocido», todo lo contrario, ahí donde veía una oportunidad de aventura me ofrecía para la experiencia, no recuerdo si he llegado a arrepentirme en alguna de esas ocasiones, la verdad, pero alguna que otra anécdota sí podría contar.. Sigue leyendo